Desarrollo histórico e industrial de Coronel

Historia Ambiental del Territorio

Territorio continental

El nombre de Coronel ha estado históricamente asociado a la industria carbonífera debido a que, desde mediados del siglo XIX y hasta pasada la mitad del siglo XX, la extracción de carbón desde los yacimientos emplazados en su territorio se constituyó en la principal actividad productiva de este puerto. Los mineros del carbón y sus familias, sus costumbres y condiciones de vida y trabajo están fuertemente arraigados en la memoria histórica de esta comuna.

El área donde actualmente se encuentra emplazado Coronel fue territorio del pueblo mapuche antes de la llegada de los españoles. Los mapuches dominaban el territorio al sur del Biobío habitando en zonas costeras y manteniendo una estrecha relación con el mar, empleando técnicas de navegación que incluso les pudo haber permitido llegar hasta la Isla Santa María.

Durante el gobierno de Bernardo O’Higgins (1817-1823) se crea el Departamento de Lautaro[20], dividiéndose en 5 subdelegaciones, una de las cuales fue Colcura, la que a su vez se dividió en 3 distritos: Pueblo de Colcura, Pineo y Coronel.  Paulatinamente fueron llegando inmigrantes y chilenos a la zona y ya en 1854 se habían traspasado buena parte del territorio del departamento de Lautaro. La región fue integrándose con gran dinamismo a la vida nacional sin embargo, mientras chilenos y extranjeros progresaban, los mapuches fueron quedando rezagados en este proceso de expansión[21].

El distrito de Coronel  abarcaba toda la franja costera paralela a la bahía y las faldas occidentales de la cordillera de la costa. En su interior se encontraba la Hacienda Coronel.

A mediados del siglo XIX surgieron las actividades mineras de Lota y Coronel, aumentando rápidamente su población[22]. Aun cuando los yacimientos carboníferos de ambas ciudades se transformaron en polos de desarrollo industrial en la región, la precariedad de las condiciones de vida de los trabajadores del carbón fue una constante desde los inicios de la actividad minera. La falta de viviendas adecuadas, las condiciones laborales y sanitarias deficientes, los bajos sueldos, el trabajo infantil, la falta de escuelas y el trato muchas veces inhumano, fueron algunos de los problemas que vivieron los mineros.

Durante el siglo y más que duró la explotación del carbón, se produjeron daños ambientales relacionados con esta actividad: vertidos de residuos al mar, tala de bosque nativo en la cordillera de Nahuelbuta, quema intensiva y extensiva de carbón como combustible industrial y domiciliario, lavado de carbón en los esteros, entre otros. El amplio uso de carbón en los hogares para el funcionamiento de las cocinas, salamandras, estufas y chimeneas, fue fuente relevante de contaminación, emitiendo enormes cantidades de material particulado y compuestos tóxicos. La producción de carbón, que en un principio estuvo orientada a aprovisionar a los navíos que atravesaban el estrecho de Magallanes, encontró nuevos mercados gracias a la expansión del ferrocarril por el país y a la mayor demanda de carbón fósil. Hasta mediados del siglo XX, la demanda de carbón se mantuvo relativamente estable. Sin embargo con la generalización del uso del petróleo y la energía eléctrica en los procesos industriales y en ferrocarriles, disminuyó fuertemente la demanda de carbón, produciendo serios problemas a las empresas carboníferas, culminando con el cierre definitivo de ellas a fines de la última década del siglo pasado[23].

En la década del 70, y como una forma de sostener la demanda de carbón que producía la zona, se pone en marcha la central termoeléctrica Bocamina I que utilizaba el carbón como combustible para la generación de energía eléctrica[24].

La caída de la actividad minera que culmina con el cierre definitivo de las minas de carbón en Lota y Coronel en la década de los 90, obliga a Coronel a enfrentar un nuevo proceso de cambio, incertidumbre e inseguridad social. Este proceso conocido como la reconversión minera, coincide con el período en que Chile comienza a posicionarse en los mercados internacionales a través de la firma de los tratados de libre comercio con Europa y los países del Asia Pacífico. Esto permite la llegada a precios muy competitivos de carbón, cuyos contenidos de azufres son inferiores y más atractivos para su utilización.

A partir de la década de 1990, el cierre de la minería del carbón, coincide con la intensa industrialización de la comuna, llegada de las industrias pesqueras, instalación del Puerto de Coronel, centrales termoeléctricas y habilitación de los Parques Industriales en el sector norte de la comuna (Cordón Industrial Escuadrón), que posibilitaron la concentración de industrias en prácticamente todo el frente de Playa Escuadrón y en la Bahía de Coronel, especialmente pesqueras, fábricas de harina de pescado, aserraderos, industrias químicas, metalmecánicas, y otras actividades productivas diversas. La problemática ambiental se acrecienta dado que todas estas instalaciones han impactado de diferente forma el Medio Ambiente de la comuna, producto del aumento de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera (fundamentalmente material particulado y dióxido de azufre), generación de ruidos molestos, explotación intensiva de recursos pesqueros y acuícolas, vertido directo de residuos líquidos y sólidos y efluentes industriales al mar, succión de agua marina y emisión de riles, y emisión de residuos de terminales y puertos pesqueros, además de la obstaculización del contacto directo entre los coroleninos y el mar.

Cabe señalar que una parte importante de las actuales actividades productivas instaladas en el territorio comunal, lo hicieron cuando aún no existía una regulación ambiental que considerara sus impactos y ordenamiento del territorio. Situación que recién tiende a cambiar hacia fines de la década de 1990, por la definición y aplicación de diversos instrumentos regulatorios, tales como el Plan Regulador Metropolitano y la normativa ambiental, complementado todo ello con los estudios y compatibilizaciones de usos para el borde costero.

 

Proyectos con RCA favorable dentro del área urbana de Coronel (sur), fuente MMA

Proyectos con RCA favorable dentro del área urbana de Coronel (norte), fuente: MMA

 

Actualmente, Coronel es una ciudad portuaria, industrial, pesquera, agrícola, forestal y productora de energía. El importante desarrollo de estas actividades en las últimas décadas, sumado al crecimiento poblacional, ha traído de la mano el deterioro de su medioambiente y consecuentemente, un desmejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

 

 

Territorio insular

El territorio insular, correspondiente a la Isla Santa María, se estima que se halla colonizada por lo menos desde el año 2500 a. C; hallazgos arqueológicos recientes señalan en esta zona uno de los vestigios humanos más antiguos entre Talca y Puerto Montt.

La isla Santa María era llamada originalmente Isla de Tralca (que significa Trueno) y fue habitada desde tiempos antiguos por mapuches costinos.

Hay un área antropológica que se puede reconstituir en la Isla Santa María – con vestigios de asentamientos humanos de distintas épocas – el que fue estudiado por el Museo de Historia Natural de Concepción en los años 2009-2011.

Así, la isla fue refugio y paso obligado de piratas, corsarios y aventureros que navegaban por las costas del Pacífico durante los siglos XVI, XVII y XVIII, quienes hacían un alto en la isla para comercializar con los mapuches, intercambiar especies con otras embarcaciones, para descansar en tierra firme, o bien sólo para divertirse.

Durante el siglo pasado dos hechos impactan la isla, por una parte la caza de ballenas desarrollada por la familia Macaya aparentemente originaria de la isla. En la isla, para cazar a las ballenas, se utilizaba botes a remo y a vela, donde los hombres se internaban en el mar persiguiendo las ballenas, arponeándolas y posteriormente remolcándolas hasta la orilla de la playa, donde éstas eran faenadas. Los hermanos Macaya, quienes fueron pioneros en la industria ballenera en esta región, con las ganancias provenidas de la venta del aceite, utilizado en grandes cantidades por los mineros del carbón para sus lámparas, compraron un par de barcos de fierro que les permitía remolcar un mayor número de ballenas a su lugar de faenación en la isla.

Posteriormente en el año 1948 comienzan a construir, en el continente, una nueva planta ballenera en el lugar denominado “Fundo los Lobos” (actual Chome). Aquí también construyeron casas, para los “obreros especializados” y sus familias, que en su mayoría venían de la isla Santa María.

Todos estos hechos, forman parte del patrimonio histórico de la Isla Santa María, que puestos en valor, puede dar origen a importantes atractivos turísticos[25].

Hoy en día, su principal actividad productiva es la Pesca Artesanal y el manejo de áreas concesionadas donde se trabaja principalmente la navaja y navajuela además de la agricultura de subsistencia.[26]

 

 


[20] Aravena, José y Claudio Betancur. 1995.Reconversión laboral del carbón. Santiago: Universidad Arcis.

[21] Gonzalez, J. I y Bernedo, P.( 2013). Cartografía de la transformación de un territorio: La Araucanía 1852-1887. Rev. geogr. Norte Gd, n.54, pp. 179-198

[22] Vivallos, C. y Brito, A. (2010). Inmigración y sectores populares en las minas de carbón de Lota y Coronel (Chile 1850-1900). Atenea (Concepc.), n.501, pp.

[23] http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-734.html

[24] http://nuevabocamina.cl/bocamina-y-su-historia-en-coronel/

[25] Gobierno Regional Región del Biobío (2015). Programa de Infraestructura Rural para el Desarrollo Territorial Subterritorio Isla Santa María.

[26] Gobierno Regional Región del Biobío (2010). Plan Maestro Isla Santa María.